Visto de esa manera, pareciera que el territorio marcha bien, pero la realidad es que, tanto aquí como en el resto del país, la tarea está urgida de un proceso de fortalecimiento capaz de pasar a una fase superior, sobre todo, en lo que a siembra y producción se refiere.
Así lo hizo saber Arisbel Ferro, vicepresidenta del Grupo Nacional Agrícola y jefa del Programa de Frutales a ese nivel, en reunión efectuada en esta ciudad con los involucrados en la misión, a fin de vigorizar la labor en las cooperativas y los demás frentes asociados.
Tras exponer las indicaciones por tener en cuenta para dar el salto necesario, Ferro comentó que, por su importancia estratégica, esta iniciativa es seguida muy de cerca tanto por el general de Ejército Raúl Castro Ruz, primer secretario del Comité Central del Partido, como por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; un hecho que compromete aún más.
De lo que se trata -explicó- es de producir mayor cantidad para el consumo nacional y satisfacer la demanda de los turistas, porque ellos también vienen a Cuba a degustar frutas frescas y de calidad.
En tal sentido, se les pidió a los labriegos tuneros agregar a las variantes tradicionales -mango, aguacate, naranja, limón, níspero, tamarindo, toronja...- la llamada piña cabezona que se cultiva en Gibara, Holguín, y la lima persa, esta última muy demandada por los visitantes.
ALIANZA ESTRATÉGICA
Ante los desafíos que se plantean, varios cooperativistas intervinieron para dejar constancia de su disposición de poner toda su energía en función de incrementar esta línea agrícola y advertir, al propio tiempo, que eso solo será posible con el respaldo de la minindustria, hasta ahora prácticamente nulo.
"A nosotros se nos hace muy difícil llegar a un campesino y pedirle que aporte más cuando ha sufrido la pérdida del 65 por ciento de la cosecha de mango y el 95 de la guayaba", argumentó Juan Carlos, presidente de la cooperativa de créditos y servicios Rafael Trejo, de Jobabo.
Juan Guerra Gómez, al frente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) en la provincia, recabó mayor apoyo para reactivar esos centros de elaboración de alimentos y garantizar los insumos, máxime cuando en agosto cerró sus puertas el único establecimiento disponible en el territorio, entre otras razones, por el elevado deterioro del añejo equipamiento tecnológico.
"Tenemos el ejemplo de la minindustria que se levantó en la unidad José Santiago Ercilla, de Villanueva, la que, aun teniendo un sistema de generación de vapor mediante la combustión por leña, lleva dos años paralizada por falta de insumo, fundamentalmente", añadió.
En tal sentido, Ferro aclaró que, para dar al traste con esas dificultades, resulta imprescindible que las minindustrias se inserten en el modelo de gestión de fábricas de mayor porte -como la de Ceballos en Ciego de Ávila- para que por ahí salgan los envases, los insumos, los artículos de limpieza, la capacitación de los trabajadores y recibir, en determinados momentos, pulpas, en aras de que no se paren.
En cuanto a la situación con la disponibilidad de envases, se informó que estos mejorarán de manera significativa cuando entre en explotación la instalación fabril que ahora se construye en Granma.
"En resumen, este es un asunto de máxima prioridad para la Isla; un sector para enamorarse, que tiene resultados, da empleos, alimento y desarrollo. Y en todos estos temas confiamos en que Las Tunas, como siempre, va a resolver los problemas y avanzar sostenidamente en el Programa Integral de Frutales", refirió Arisbel Ferro.






















Escriba su comentario
Post comentado como Invitado