Las Tunas.- Como parte de las actividades del aniversario 31 de la Universidad de Las Tunas, en uno de los momentos más esperados, la Doctora en Ciencias Claudina Quintero Díaz recibió la categoría de Profesora Emérita, un galardón que distingue a quienes han consagrado su vida a la formación de profesionales y al avance del conocimiento.
“Recibir esta condición para mí es un gran honor. Estoy conmovida porque es una manera de reconocer todo lo que he hecho”, expresó Quintero Díaz. La nueva Profesora Emérita recordó que su vínculo con la casa de altos estudios se remonta a décadas atrás: “He trabajado siempre aquí. Comencé a trabajar el día 27 de agosto del año 1990. Este ha sido mi único lugar de trabajo y aquí seguiré, esta es mi casa”.
Para Claudina Quintero, la universidad es la cuna de su formación integral. “Entonces lo que yo soy como profesional se lo debo a la universidad, porque aquí hay mucha voluntad para que los profesores nos superemos, desde el punto de vista científico y docente. Y eso ha sido gratificante”, afirmó con gratitud.
El honor adquirió una dimensión aún mayor al compartir el reconocimiento con dos colegas de larga trayectoria. “Además, que esa categoría la reciba en un momento especial, en el que se le otorgó a la doctora Celia Díaz Castillo y al doctor José Ignacio Reyes González, hace que el honor que yo sienta sea mayor aún por estar al lado de esas dos personas. Ellos tienen una trayectoria más grande que la mía porque llevan más años que yo en esta institución”, concluyó la Doctora, cuyo ejemplo seguirá siendo faro para las nuevas generaciones de educadores tuneros.
Ante la pregunta de qué mensaje dejaría a los jóvenes profesores que hoy inician su camino en las aulas universitarias, Claudina sonrió y comentó, “que no se rindan ante las dificultades. La docencia es una misión, a veces faltan recursos, pero lo que sobra es vocación. Si ustedes aman lo que hacen, los estudiantes lo perciben, y entonces todo el sacrificio vale la pena. Eso es lo que yo he aprendido en estos treinta y tantos años, la universidad te da todo si tú le entregas todo también”.
Su ejemplo, sin duda, seguirá siendo faro para las nuevas generaciones de educadores tuneros, que la recordarán siempre por esa pasión que sigue ardiendo igual que el primer día de agosto de 1990.

