
Las Tunas.- La vida profesional de Yailén Rodríguez Velázquez es un claro ejemplo de cómo la vocación, el esfuerzo y la ruptura de estereotipos pueden construir una carrera sólida. Con 14 años de experiencia laboral, esta ingeniera química, graduada en la Universidad de Oriente en el año 2012, ha demostrado que el talento femenino no tiene límites, y hoy se desempeña con éxito en la Filial Copextel Las Tunas, donde llegó en enero del 2024 para aportar su visión analítica y su capacidad de resolución.
Para ella, la ingeniería no fue una decisión tomada a la ligera. "Decidí estudiar esta carrera por el profesor de Química que tuve en duodécimo grado, pues impartía unas clases de excelencia que me hicieron amar esa asignatura", confiesa.
Sin embargo, su camino no fue lineal. En algún momento pensó en otras profesiones. "Realmente cambiaba muy rápido de parecer hasta que finalmente la Ingeniería Química se impuso como mi destino".
En un ámbito históricamente masculinizado, Yailén destaca con orgullo que los tiempos han cambiado y hoy tanto hombres como mujeres ocupan estos espacios con total naturalidad.
"En este tiempo las mujeres hemos logrado demostrar que somos capaces de desempeñarnos en lo que deseemos. Para mí, ser ingeniera es un motivo de orgullo; y es que el género no define la capacidad profesional".
Esta joven ingeniera valora profundamente el impacto formativo que tuvo su carrera en su día a día. "Mi vida se ha visto marcada por la ingeniería. Le agradezco mucho a todas las herramientas para enfrentar las problemáticas de la vida cotidiana que me brindó el haber estudiado una ingeniería, esa capacidad de análisis que me inculcó el excelente claustro de profesores".
Con una década y media de trayectoria, Yailén no piensa en detenerse. Su meta profesional es clara: continuar en el camino del aprendizaje. "El conocimiento no ocupa espacio", sentencia, dejando claro que la actualización y la curiosidad intelectual son pilares en su vida.
Pero su influencia no se queda en lo laboral. Como madre, espera transmitir a su hijo el valor de la satisfacción profesional. "Mi hijo pienso que también se siente orgulloso de su mami", comenta con emoción.
"Aunque respeto la decisión que tome en el futuro, siempre le aconsejo que estudie lo que le apasione para que logre ser un excelente profesional".
Yailén Rodríguez Velázquez, sin lugar a dudas, encarna la nueva generación de mujeres cubanas que, con talento y perseverancia, han conquistado espacios en las ciencias exactas.

