
Las Tunas.- El bullicio de las playas, los reencuentros familiares y el descanso al aire libre definen el verano tunero, aunque entre tanta alegría se esconde un desafío impostergable: extremar la prevención para que ningún incidente empañe las merecidas vacaciones.
Para abordar estos temas, 26 conversó con Aldo Cortés González, subdirector de Epidemiología del Centro Provincial de Higiene. El especialista fue claro desde el inicio al advertir sobre el principal desafío de la temporada. "Nosotros tenemos que extremar el autocuidado en la etapa estival, como garantía del bienestar colectivo".
Según los reportes hospitalarios y las estadísticas, la provincia no enfrenta una situación alarmante. Sin embargo, Cortés González insistió en que eso no es excusa para bajar la guardia. "Los reportes estadísticos realmente no hablan de una alarma significativa. De todas formas, es necesario mantener la protección de todos los grupos etarios, principalmente los de riesgos", declaró el subdirector.
En cuanto a las enfermedades respiratorias, el funcionario recordó que los virus encuentran un clima propicio para circular en estos meses y pidió no olvidar medidas básicas como el uso del nasobuco y evitar acudir a sitios públicos con síntomas. Hizo hincapié en la protección de los grupos más vulnerables como los ancianos, menores y embarazadas.
Las enfermedades diarreicas agudas también ocupan un lugar prioritario en la mirada epidemiológica, estrechamente ligadas a la calidad del agua y los alimentos. El entrevistado llamó a garantizar fuentes de consumo seguras y a extremar el cuidado con la conservación de los alimentos en los hogares.
Un punto álgido fue el llamado directo a los manipuladores de alimentos, incluidos los cuentapropistas y las mipymes. Ante los problemas con el suministro eléctrico y las dificultades objetivas, Cortés González fue enfático en la responsabilidad ética de cada cual. "Si yo sé que un producto puede estar siete días en las condiciones habituales de temperatura, como el huevo, tengo que tener cuidado. Más que el dinero, debo pensar en la vida y la salud de nuestro pueblo", expresó con firmeza.
En cuanto al dengue y otras arbovirosis, el especialista señaló que, si bien se ha reportado un descanso en los síndromes febriles, la amenaza no desaparece. Advirtió que mientras existan focos del mosquito Aedes aegypti, siempre es posible la reaparición de casos, por lo que instó a no descuidar la eliminación de criaderos.
Más allá de lo infectocontagioso, el subdirector alertó sobre los accidentes por mordedura de animales. Insistió en la importancia de observar al agresor y, ante cualquier signo anormal, aplicar el esquema de vacunación de inmediato a la persona lesionada.
Otro peligro recurrente en verano son los ahogamientos, muchas veces asociados a conductas temerarias. El entrevistado pidió no perder de vista a los niños y evitar que las personas en estado de embriaguez se adentren en el agua. "A veces sin saber nadar, nos vamos para lo hondo o tratamos de cruzar el cañón", ejemplificó, refiriéndose a las imprudencias típicas en las playas de Puerto Padre.
La seguridad en las carreteras tampoco quedó fuera del llamado del subdirector, quien pidió a los conductores limitar el consumo de alcohol si van a ponerse al volante. Desde el Centro Provincial de Higiene el llamado es preciso: la responsabilidad garantiza el disfrute.

