Las Tunas.- Hace pocos días, a la salida del círculo infantil Amiguitos del Minint, de esta ciudad, una madre manifestaba su preocupación acerca de los constantes episodios de catarro de su pequeña de 2 años de edad. "Acaba de salir de una crisis -dijo- y ya de nuevo está soltando 'agüita' por la nariz, pasa más tiempo enferma en la casa que aquí". Su interlocutora, quien también tiene a su pequeño en uno de los salones, le respondió:
"Es común durante los primeros años y, sobre todo, estando en un círculo. Mi hijo era igual y ya va rebasando esa etapa; ahora son más esporádicas las gripes".
Y no le faltaba razón a la joven madre. Las IRAS están entre las primeras causas de atención médica a la primera infancia; razón por la cual es importante adoptar las medidas específicas de asistencia y prevención.
Al respecto, la pediatra Jany Fernández Jomarrón comenta que las llamadas IRAS se clasifican en altas y bajas; dentro del primer grupo están la rinofaringitis aguda o resfriado común, la faringoamigdalitis aguda, las bacterianas... y en el segundo se hallan las bronquiolitis y la neumonía; esta última con el mayor número de ingresos y complicaciones.
Los agentes causales más frecuentes son los virus (adenovirus, rinovirus, sensitial respiratorio). "Estos gérmenes se adquieren a través de las vías respiratorias, casi siempre en lugares de mayor aglomeración de niños, sobre todo, en los círculos infantiles y las escuelas. También por contacto con objetos de los afectados, dígase vasos, juguetes y toallitas".
El catarro es una enfermedad viral que dura de siete a 10 días, que sí puede dar fiebre, contrario a lo que piensan muchos padres. Generalmente, durante los primeros tres días es alta y sostenida, y pasado ese tiempo comienza a descender tanto en grado como en frecuencia.
"A los padres les explicamos que después de las 72 horas pueden aparecer las complicaciones. Lo más relevante es la vigilancia de los signos de alarma, entre ellos, decaimiento, llanto constante, total inapetencia, falta de aire, aparición de cianosis o dejar de orinar".
Los virus causantes mutan, razón por la cual todos los meses el niño no enferma de las mismas IRAS, algunas veces le da calentura y otras no, depende del tipo de agente causal; además de que la persona va creando anticuerpos para enfrentar las futuras infecciones.
¿QUÉ HACER?
El niño no debe acudir a los centros educacionales y en la casa hay que extremar los cuidados. En este caso resulta imprescindible el lavado frecuente de las manos, la ingestión de abundantes líquidos para ayudar a eliminar las secreciones y las medidas antitérmicas.
"El bebé solo debe medicarse si aparece fiebre igual o mayor a 38 grados, son recomendables los baños con agua tibia, quitarle toda la ropa posible, colocarle compresas de agua sin alcohol, sobre todo, debajo de los brazos, el cuello y las piernas", refiere la especialista.
Los cocimientos están prohibidos a los bebés, porque pueden provocar intoxicaciones, encefalitis tóxicas y otros problemas de salud. El tratamiento es sintomático, y hay que acudir al médico ante los síntomas de alarma. El niño mayor de 5 años sí puede tomar jarabe anticatarral infantil, siempre prescrito por el facultativo.
No menos importante resultan las medidas para prevenir la aparición de las IRAS, entre estas, lavar las manos, evitar saludar de mano o con besos y no usar objetos de otras personas afectadas. Siempre hay que recordar la máxima martiana de que, en prever está todo el arte de salvar.






















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