Se alzó con el primer lugar correspondiente a las carrozas, el coreógrafo Lázaro Santos (carroza de Gastronomía), escoltado por Kisbelis Oduardo, con el segundo lugar e Israel Martínez en el tercero, este último al frente del grupo danzario Lírica de Barrio, perteneciente a la casa de cultura Tomasa Varona. En este apartado obtuvieron mención Orlando Matos, con las populares Voluminosas, además de Daikel Soria y Ana Leticia Rodríguez.
Entre las congas descolló especialmente Los Pinos Nuevos, a la que estuvo dedicada esta edición del festejo por sus 30 años de fundación, al tiempo que segundo y tercer puestos recayeron en Los Mau Mau y Turibe, respectivamente. Se concedió una mención a Raíces Tuneras. La comparsa más sobresaliente de la fiesta fue Invasores del Futuro y luego se ubicaron, en ese orden, La Jardinera y Cuba Libre.
El jurado destacó el trabajo de Estampas Tuneras (Zabala), este año con un homenaje especial a su fundador, fallecido el pasado 5 de octubre. Recordaron a 26 Digital que esta unidad artística ya no compite en el rumbón debido a su condición de Patrimonio Inmaterial del Carnaval de Las Tunas.
Otra vez, al menos martes y domingo, regresó el paseo al corazón de la urbe y más de un lugareño coincidió con el presidente del jurado cuando al respecto nos dijo: "Yo nunca he entendido por qué sacaron al Carnaval del centro de la ciudad. El de La Habana siempre ha sido en el malecón y el de Santiago de Cuba, se hace. invariablemente. a lo largo de la carretera central".
Por otra parte, la Comisión Organizadora asegura que este año se hizo un esfuerzo mayor por proteger a las agrupaciones del patio en las presentaciones; sin embargo, esta reportera considera que todavía podemos hacer mucho más en ese sentido, falta camino.
Se impone rediseñar el festejo de una manera más integral, como también nos dijo Félix Ramos, un experto con más de dos décadas en estos avatares: "Hay que pensarlo con tiempo y aseguramiento. Desde el vestuario hasta lo más imprevisto. Hay que organizarlo mejor, por ejemplo, no cuenta con luces suficientes, se desaparecieron hace como tres o cuatro calendarios. Es una vez al año, necesitamos esmerarnos.
"El Carnaval tiene una línea artística, algo que nos viene desde las primeras verbenas. No se puede desviar el objetivo central de ningún evento, sobre todo cuando se trata de algo de tradición, de folclor, de cubanía. Nosotros somos un ajiaco, un crisol de nacionalidades".
Está bien que se les dé oportunidades a todas las corrientes posibles de la música, pero nadie puede pasar por alto que en lo autóctono está la clave. La cultura popular y el rescate de tradiciones necesitan un protagonismo que no siempre han tenido en este tipo de eventos.
Eddy Agüero (Zabala) comentaba la necesidad de un área completa dedicada a las tradiciones "de verdad" y más de un tunero recuerda con nostalgia al "carrito de la salá" y la piba fría que popularizó Rafael Urbino Santoya, como para hacer sentir que sus puntos de vista no están equivocados.
Se acabó el Carnaval, ya es agua pasada. Contrario de lo que dice la opinión popular, hace falta que esta sí "mueva molinos" y el próximo convite nos llegue puntual, en septiembre, y repleto del ardor de pueblo que lo hace único e irrevocable.






















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