
A sabiendas del severo impacto que, en todos los ámbitos, provoca el bloqueo del Gobierno de Estados Unidos en la cotidianidad del pueblo cubano, unos 50 congresistas de la nación norteña —entre senadores y representantes— enviaron una carta a su presidente, condenando esa política genocida.
Encabezados por Gregory Meeks (demócrata por Nueva York), miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, y por el senador Tim Kaine (demócrata por Virginia), miembro de mayor rango del Subcomité de Relaciones Exteriores del Senado para el Hemisferio Occidental, los legisladores no solo detallaron las consecuencias del cerco imperialista, sino también las medidas más recientes que intentan asfixiar a la Mayor de las Antillas.
Asimismo, argumentan que estas seis décadas de fracasos en cuanto a los cambios que pretenden lograr con las medidas coercitivas unilaterales han perjudicado a los habitantes de la Isla, por lo cual los demócratas manifestaron su disposición a trabajar con la administración de EE. UU. para modificar las "sanciones estadounidenses draconianas y obsoletas".
"Insistir en estrategias fallidas, restringiendo el acceso a la energía y la atención médica, es contrario a los valores estadounidenses y exacerba innecesariamente una crisis humanitaria", aseveraron. (Granma)

