Incendio de moto eléctrica
El comportamiento seguro de estos medios de transporte depende críticamente del respeto a los ciclos de enfriamiento y del descarte oportuno de componentes defectuosos.

La Jefatura del Cuerpo de Bomberos en Villa Clara intensifica sus acciones de orientación y fiscalización ante el incremento de siniestros provocados por la explosión de baterías de litio en ciclomotores eléctricos; problemática asociada principalmente a negligencias domésticas, violaciones tecnológicas y la falta de percepción de riesgo tanto en el sector residencial como en las nuevas formas de gestión no estatal.

como evitar incendios en motos electricas cubasi 1En declaraciones exclusivas ofrecidas a la Agencia Cubana de Noticias, el teniente coronel Jorge García Alvelo, jefe de la Unidad Técnica de Prevención de Incendios en la provincia, alertó que el comportamiento seguro de estos medios de transporte depende críticamente del respeto a los ciclos de enfriamiento y del descarte oportuno de componentes defectuosos.

El especialista detalló que ruidos inusuales durante la carga o la elevación excesiva de la temperatura en el transformador constituyen señales primarias de un fallo inminente.

El oficial subrayó que la práctica de emplear cargadores genéricos o prestados que no coinciden con las especificaciones técnicas del fabricante —habitual tras la avería del dispositivo original— somete al sistema a sobrecargas eléctricas letales.

Con respecto al clima tropical de la Isla, García Alvelo argumentó que las celdas sufren un severo estrés térmico cuando se conectan de manera inmediata tras un recorrido largo.

Asimismo dijo que el calor acumulado por el rodaje, sumado a la temperatura propia de la carga, desata un proceso de inestabilidad química en el litio, un material altamente reactivo y enemigo natural de las fuentes térmicas.

Sobre las labores de reparación, el jefe de la Unidad Técnica enfatizó en que estos acumuladores están diseñados para su sustitución definitiva y no para recibir mantenimientos correctivos de forma artesanal.

De igual modo, condenó las adaptaciones empíricas que realizan algunos usuarios para incrementar la velocidad, la autonomía o la fuerza del ciclomotor, modificaciones que alteran los parámetros de seguridad originales y devienen causas directas de explosiones destructivas.

La labor preventiva muestra notables diferencias entre los sectores socioeconómicos del territorio.

Al respecto, el oficial destacó que cerca del 90 por ciento de las empresas estatales implementó con éxito reglamentos internos que prohíben el acceso de ciclomotores a las oficinas y establecen áreas de parqueo seguras, previa consulta con los bomberos, lo cual redujo al mínimo la incidencia de siniestros en estas entidades durante los últimos dos años.

Por el contrario, el panorama en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), los Proyectos de Desarrollo Local (PDL) y el trabajo por cuenta propia muestra una preocupante desinformación.

El teniente coronel lamentó que en muchos de estos negocios los vehículos se almacenen de forma irresponsable en naves cerradas, al lado de materias primas combustibles o incluso en áreas de atención comercial donde la población acude a consumir y comprar.

Un ejemplo elocuente de este peligro ocurrió recientemente en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Arnaldo Milián Castro de Santa Clara, donde la negligencia de un empleado de una empresa privada provocó la detonación de un ciclomotor.

El directivo explicó que el trabajador ubicó el equipo en el área de mantenimiento, un departamento donde se almacenan materiales inflamables y se emplean gases industriales de alta peligrosidad como el oxígeno y el acetileno, lo que pudo provocar una catástrofe mayor de no ser por la rápida intervención de los bomberos.

En el ámbito doméstico, el jefe de la Unidad Técnica llamó la atención sobre una persistente paradoja conductual: las personas priorizan la seguridad material del vehículo por encima de sus propias vidas.

El especialista comentó que los propietarios prefieren resguardar las motorinas dentro de dormitorios, salas o garajes hacinados junto a cilindros de gas licuado, obviando que la combustión de estos equipos genera gases altamente tóxicos que pueden resultar fatales en cuestión de segundos.

Otra de las vulnerabilidades complejas se concentra en los estacionamientos públicos de la ciudad, especialmente en los predios del área hospitalaria.

Advirtió que en ese recinto los ciclomotores permanecen hacinados, sin guardar la distancia mínima requerida y colindantes con motocicletas de combustión interna.

A modo de advertencia, recordó que si en el siniestro ocurrido meses atrás en el Hospital Ginecobstetrico Mariana Grajales se perdieron nueve medios de transporte, afectando fundamentalmente a profesionales de la salud.

De ahí que exhortó a los organismos competentes y a la ciudadanía a articular canales de información permanente para elevar el rigor y la disciplina tecnológica ante un peligro que no admite demoras.

 

Escribir un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Código de seguridad
Refescar