
Las Tunas.- El acto por el aniversario 50 del crimen de Barbados tuvo lugar en el memorial Mártires de Barbados en Las Tunas, a propósito de la fecha que recuerda el atentado contra el avión de Cubana de Aviación ocurrido el 6 de octubre de 1976. El encuentro estuvo dedicado a quienes perdieron la vida en aquella aeronave, en especial, a los jóvenes integrantes del equipo cubano de esgrima.
La cita reunió a autoridades de la provincia, glorias del deporte, familiares y amigos de los fallecidos y al pueblo en general en una jornada dedicada a honrar a quienes dejaron una huella en el deporte cubano y cuya estela continúa vinculada a una de las páginas más dolorosas de la historia del país.
El legado de aquellos atletas, entre los que había tuneros, encontró también una expresión concreta sobre el terreno. Estudiantes de la EIDE Carlos Leyva González realizaron una presentación de esgrima que llevó al presente la disciplina en la que sobresalieron los jóvenes asesinados aquel día. Las armas deportivas volvieron a cruzarse en una escena que, cinco décadas después, conserva un vínculo inevitable con quienes alguna vez las empuñaron.

La ceremonia permitió reconocer y ofrendar a las víctimas, pero también acercó el homenaje a quienes cargan durante décadas con la ausencia. Dos familiares recibieron un ramo de flores en representación de ese dolor que ningún acto puede borrar. El gesto no cambia lo sucedido ni devuelve a quienes faltan, pero tiene el sencillo poder de acompañar y decir, sin demasiadas palabras, que la ausencia también deja una huella en quienes permanece. Por un instante, el homenaje dejó de mirar solamente hacia el pasado y se encontró con quienes todavía llevan consigo esa carga emotiva.
Como parte de la jornada también fueron reconocidos trabajadores que brindan un servicio ejemplar al Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) en una acción que vinculó la memoria de los caídos con la obra cotidiana de quienes mantienen vivo el movimiento deportivo en la provincia.


