
Las altas temperaturas han causado la deformación de vías férreas y el derretimiento del asfalto, lo que ha generado retrasos y cancelaciones de trenes, además de fallos en sistemas de señalización y en equipos fronterizos.
El calor extremo en Europa occidental ha provocado serias interrupciones en la infraestructura de transporte, según un informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) publicado este martes.
Las altas temperaturas han causado la deformación de vías férreas y el derretimiento del asfalto, lo que ha generado retrasos y cancelaciones de trenes, además de fallos en sistemas de señalización y en equipos fronterizos.
De acuerdo con la Comisión Económica para Europa de la ONU, estas condiciones también han afectado la navegación fluvial y han provocado atascos en las ciudades.
El organismo advierte que entre 2051 y 2080 se producirán fenómenos meteorológicos extremos que afectarán gravemente a carreteras, ferrocarriles, vías navegables, puertos y aeropuertos.

