
Las Tunas. – Los Industriales de La Habana se proclamaron este martes campeones de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano al derrotar 8-2 a los Leñadores de Las Tunas en el estadio Julio Antonio Mella. Los Azules hicieron valre su superioridad sobre todo en el picheo sobre la Cuadrilla y rompieron una sequía de 16 años sin obtener título en torneos de primera categoría del béisbol cubano. Los Leñadores, a pesar de la derrota, siguen siendo uno de los equipos más estables de la pelota que juega en este Archipiélago.
Desde que Yasiel Santoya disparó un doblete para igualar las acciones en el segundo episodio y luego desapareció la pelota en el cuarto, tras el bambinazo de Andrys Pérez, el aire caliente del Balcón del Oriente olió a pólvora habanera.
Cinco anotaciones marcaron los felinos a la cuenta del derrotado Geonel Gutiérrez, la última impulsada por un doblete remolcador de Carlos Nieto, , y otra más frente a Yankiel Mauris, fletada por un sencillo de Roberto Álvarez.
En el octavo, aún con hambre, los citadinos pisaron nuevamente la goma del plato por un elevado de sacrificio de Ariel Hechavarría, todavía con Mauris en la lomita, y cerraron con otra más en el noveno impulsada por hit de Yaser Julio González, ante un envío de José Carlos Sarría.
Fher Cejas, convertido en el as de la rotación del conjunto, se anotó su segundo triunfo de la final con otra excelente labor monticular de cinco capítulos, tramo en el que apenas permitió tres imparables y una carrera.
Su sustituto Andy Vargas aceptó una rayita en el séptimo acto empujada por un indiscutible de Yosvani Alarcón y Yunier Batista, Jugador Más Valioso de la postemporada, sacó los últimos seis outs.
Industriales fue, de punta a cabo, el mejor conjunto del campeonato, dominador de la fase clasificatoria y dueño de un equilibrio notable entre una ofensiva productiva, un pitcheo dominante y una defensa que rozó la excelencia.
En semifinales, la prueba de fuego llegó ante los combativos Huracanes de Mayabeque, capaces siempre de llevar al límite a cualquier adversario, pero también allí los capitalinos impusieron su jerarquía y avanzaron con autoridad.
Ante Las Tunas, digno rival que merece respeto por su consistencia y cultura competitiva, los Leones escribieron la página más luminosa al vencerlos en su propio territorio, donde tantas veces habían dictado sentencia.

