El ranchón del criadero de cocodrilos está prácticamente terminado, falta por acondicionar la estación biológica de Boca de Jobabo, construir otro pequeño ranchón en el que inicia el recorrido por los esteros, y una especie de muelle o pasadizo para sortear un área de playazo, el resto de la infraestructura avanza a buen ritmo a pesar de no contar con todos los recursos.
Lo más importante es que los especialistas también se preparan para el manejo del área en condiciones de turismo de naturaleza, quienes tienen muy marcadas las opciones y valores del área que pueden darse a conocer sin afectar el ecosistema, explica el máster en Ciencias Manuel López, quien se encarga de las investigaciones de las aves acuáticas.
Manejo, monitoreo y una constante evaluación para ver el impacto del turismo en el área protegida, ahí está la clave de combinar turismo y naturaleza, asegura el doctor en Ciencias Manuel Alonso Tabet, biólogo principal del Refugio de Fauna Monte Cabaniguán.
Se espera que el día 20 de noviembre se chequen con rigor las condiciones del área para avalarla y quede abierta al turismo de naturaleza, una especie de senderismo que por el momento será como una de excursión por sabana y manglares para el avistamiento de la biodiversidad de una zona exclusiva por su endemismo y conservación de los ecosistemas.






















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