Bajar3 Ejercicio Nacional DC contra incendios forestales

Las Tunas.- Aunque el período seco en Cuba se extiende del primero de noviembre al 31 de abril, los mayores peligros de incendios forestales se circunscriben a los meses de enero a mayo, cuando los efectos de las escasas precipitaciones hacen coincidir la sequía agrícola e hidrológica.

Entonces nuestros campos y los bosques se convierten en un “polvorín”, así lo demuestran la ocurrencia de estos siniestros que ocasionan reiteradamente cuantiosas pérdidas económicas y otros daños que la experiencia colectiva atesora y que sugieren acciones para bajar los ímpetus del fuego.

Este propósito fue la piedra angular del Ejercicio Nacional contra Incendios Forestales, desarrollado este fin de semana en la modalidad de videoconferencia, dirigida por el general de División Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (DC), orientado al fortalecimiento de las capacidades de preparación y respuesta del país para enfrentarlos.

Bajar1 Ejercicio Nacional DC contra incendios forestales

En Las Tunas tuvo réplicas la preparación, que reunió a representantes del Gobierno y de organismos e instituciones como el Ministerio del Interior, las FAR, Servicio de Guardabosques, de la Agricultura, entidades agroforestales, Citma, Recursos Hidráulicos y otros actores encargados de proteger el patrimonio local de la furia del fuego.

Los estudios del clima enfatizaron que los pronósticos indican que en este período en el territorio ocurrirán precipitaciones ligeramente inferiores y aportaron otros resultados de sus investigaciones que señalan a la sequía como una amenaza real en nuestros campos.

Mientras, vaticinan condiciones propicias para que desde este mes y hasta mayo los incendios forestales pueden estar por encima del promedio histórico, predicción sustentada en el comportamiento del clima. Ese factor se convierte en aliado de estos fenómenos, que tienen en el indebido comportamiento humano una de las causas fundamentales, pues los registros lo ubican como agente activo en la proliferación de tales sucesos.

A este factor se le atribuye esa condición por los peligros que encierran prácticas inadecuadas en la incineración de residuos de cosecha y el mal uso del fuego en actividades agropecuarias. La quema indiscriminada de caña también aviva el fuego en sus áreas que casi siempre trasciende para dañar bosques colindantes con estas plantaciones.

Bajar2 Ejercicio Nacional DC contra incendios forestales

Al respecto, el teniente coronel Luis Yaciel Álvarez Velázquez, jefe de Órgano de la DC en la Región Militar, orientó el uso de las investigaciones científicas sobre el comportamiento del clima en la actualización de los planes de enfrentamiento, “cuyo principio esencial es prevenir y evitar la propagación del fuego”.

El ejercicio puso todo su empeño, además, en la puntualización de las medidas implementadas en los planes de reducción del riesgo de desastre que garantizan la protección de la población y los medios materiales. Comprobó el aseguramiento con comunicaciones y la organización del mando para la respuesta a los incendios forestales.

Escribir un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Código de seguridad
Refescar