
Las Tunas.- Cantos de colibrí, el espacio del Centro Provincial de Casas de Cultura (CPCC) y la Brigada de Instructores de Arte José Martí, se convierte en uno de los atractivos más tiernos de la Jornada Cucalambeana 2026, ensalzando al talento infantil en el Parque Temático Las Palmeras, donde la música tradicional y las décimas guajiras encuentran un nuevo escenario.
Los más pequeños también demuestran que las tradiciones campesinas perviven en las nuevas generaciones. El grupo Nuevo Renacer, procedente de la comunidad de La Caldosa, es uno de los protagonistas con un repertorio de música tradicional cubana e infantil, fruto de una agrupación que forma parte del proyecto vinculado al Jardín Botánico tunero.
También desde el taller de repentismo infantil Viajera Peninsular, la más joven generación explora tonadas, controversias y la improvisación poética. "Siempre es bueno trabajar el repertorio acorde a las posibilidades vocales de los intérpretes y a sus edades, y retomar este repertorio cubano que nos identifica a nivel de país", explicó Taymara Portillo Fonseca, especialista principal del CPCC.
El protagonismo infantil continuará este 30 de junio con la presentación del proyecto Raíces de San José, que está celebrando sus 20 años de creado. La agrupación ha sido una constante en la Cucalambeana municipal del territorio cabecera y ahora refrenda su compromiso en la edición provincial, detalló la especialista.
La presencia de Cantos de colibrí en la Jornada Cucalambeana no es casual, es parte de esta fiesta anual que esta vez se dedica al aniversario 197 del natalicio de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé), al centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro, a la repentista Tomasita Quiala y a la mujer rural. "El trabajo de los profesores e instructores de arte cumple una función en las comunidades y es esta: prevalecer, fortalecer esto de las tradiciones", señaló Portillo Fonseca, al referirse al impacto formativo de estos eventos en la infancia tunera.
Cantos de colibrí demuestra, una vez más, que la identidad campesina de Las Tunas sigue latiendo con fuerza en la voz de las niñas, niños y adolescentes tuneros, asegurando la continuidad de la más auténtica cultura rural cubana.

