Domingo, 11 Febrero 2018 09:37

Internet en Cuba, más allá del acceso

Escrito por José Armando Fernández Salazar

El 2017 fue el año de la expansión de Internet en Cuba. Un estudio de la Sociedad de la Información reveló que durante 2017 el sector de las telecomunicaciones se desarrolló de forma positiva a pesar de las restricciones económicas para una mayor inversión.

Dicho documento destaca que el gobierno "actualizó su política para la informatización de la sociedad que reafirma la voluntad del país para avanzar en la construcción de capacidades y hacer más asequible a las telecomunicaciones, incluida Internet, como un recurso para el desarrollo humano sostenible, su cultura y la preservación, promoción y difusión de sus valores".
El calendario que recién dejamos atrás fue testigo de los primeros frutos de un proceso inversionista liderado por la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (Etecsa) iniciado en 2015 y que permitió que en los 12 meses pasados se activaran 600 000 líneas móviles para un total de 4,5 millones en el país.
El universo móvil es el más dinámico, orientado también a la conectividad a Internet. De acuerdo con un el reporte Digital in 2017 Global Overview, en la Mayor de las Antillas el uso de celulares para acceder a las redes sociales tuvo un aumento del 385 por ciento. La cifra tiene más sentido si se sabe, como informó la propia Etecsa, que a diario se producen alrededor de 250 000 conexiones en los más de 500 puntos de acceso Wifi.
El 2018 pudiera deparar cifras más significativas luego del anuncio para este año de la comercialización del servicio de datos móviles para la navegación por la red de redes mediante la tecnología 3G. Se trata de la profundización de un camino orientado a elevar los índices de conectividad que tuvo sus primeras expresiones con la apertura de salas de navegación en 2013 y luego las áreas wifi en 2015. A este proceso se sumó recientemente Nauta Hogar, que lleva a las viviendas particulares el acceso a Internet. De esta forma, a pesar de las limitaciones financieras, la Isla es señalada como una de las naciones de mayor crecimiento en Internet, cuya densidad actual se calcula en un 38 por ciento de la población.
La penetración de Internet en Cuba responde a un proyecto social y revolucionario del uso de las nuevas tecnologías, orientado a no reproducir las brechas tecnológicas que se han manifestado en otros sitios y que en la actualidad constituyen uno de los temas más debatidos en torno a la red de redes. Si bien los precios de comercialización de estos servicios aún resultan altos, el Estado ha propiciado otras formas de asegurar el acceso de grupos poblacionales considerados vulnerables o priorizados.
El sector de la educación es quizás uno de los ejemplos más reveladores. De forma gratuita se ha asegurado la conexión en los hogares de cientos de miles de profesores y se ha ampliado la accesibilidad a servicios a los estudiantes en todos los niveles de enseñanza. De esta forma el proceso inversionista en 2017 permitió la conexión de todas las universidades y se les aumentó el ancho de banda por enlace de fibra óptica de alta fiabilidad.
No es de extrañar entonces que desde este ámbito provengan propuestas novedosas en la creación de contenidos y servicios, como el portal Cubaeduca, la serie de softwares educativos o la red académica construida entre todas las universidades.

Otro tanto ocurre con los Joven Club de Computación, que ampliaron su función formativa a la de proveer servicio de conectividad y además se han creado varios grupos de desarrollo de aplicaciones informáticas.
Durante este año que recién se estrena se ha anunciado la expansión de una modalidad que todavía es incipiente en el país: la banca móvil, que permitirá a los propietarios de tarjetas electrónicas realizar operaciones desde sus teléfonos celulares. De igual forma se espera que el proceso de digitalización que se ha desarrollado en los distintos registros públicos del país se comience a traducir en la automatización de este tipo de trámites.
Si bien existe una voluntad política para incrementar el acceso a las telecomunicaciones, como un medio de desarrollo individual, social y económico, este proceso no está exento de obstáculos. En la actualidad las principales insatisfacciones tienen que ver con la relación calidad-precio de los servicios. A ello se suman las vulnerabilidades para ataques informáticos en un escenario en el que confluyen tecnologías sin el debido desarrollo de sus componentes de seguridad y la falta de una cultura de protección de datos en los usuarios.
Porque, precisamente, quizás el principal reto de Cuba de cara a la expansión de las telecomunicaciones no radique únicamente, o fundamentalmente, en el ámbito tecnológico, sino en el desarrollo de competencias en la población para hacer un uso seguro y sostenible de las TICs. En ese sentido aún falta mucho por avanzar en la protección de datos personales, la seguridad informática, el desarrollo de la industria del software, el valor agregado a productos y servicios, la gobernanza digital o la creación de contenidos generados desde el país.
Si bien la Internet llegó a la isla de manera tardía, hace apenas unos 15 años, la expansión y penetración de este fenómeno ha sido rápida con períodos de grandes saltos. Internet es una oportunidad, pero solo si se utiliza como una herramienta liberadora y no para subyugar o acrecentar la brecha entre ricos y pobres.

Tomado de Cubahora

Visto 78 veces Modificado por última vez en Martes, 10 Julio 2018 09:44

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