Convocado por el Proyecto de Innovación Agropecuaria Local (PIAL), que desarrolla la Universidad de Las Tunas, en coordinación con la Asociación de Agricultores Pequeños, la Federación de Mujeres Cubanas y la Delegación de la Agricultura, el evento tuvo como objetivos el intercambio de experiencias, reconocer los méritos y visibilizar la incuestionable contribución de las féminas en la producción de alimentos.
Había que estar presente para percibir, en su justa dimensión, con qué pasión, vehemencia y modestia se habló allí de resultados dignos de encomios, de proyecciones cargadas de optimismo y de compromisos reveladores del temple y arrojo propios de la mujer rural, capaz de armonizar la atención del hogar y la familia, con la dura faena que implica la siembra y recolección de cultivos varios y frutales, la crianza de cerdos, ganado mayor y menor o lidiar con cualquier otra tarea del sector.
Una de esas intervenciones fue la de Adis Julia Céspedes -próspera criadora de cabras en la comunidad de Bracito, municipio de Jobabo-, en cuyas vivencias se resumen los avances alcanzados por el quehacer femenino en la producción, la equidad de género y en su independencia económica.
"Aunque trabajé muchísimo tiempo como obrera agrícola y en otros menesteres, cuando el PIAL tocó la puerta del hogar, era ama de casa y mi vida transcurría en un ambiente monótono. Gracias a sus enseñanzas y las de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA), a partir del 2015 mi existencia comenzó a cambiar para bien.
"Hoy soy dueña de 80 animales y espero reunir 100 de la raza Nubia cruzada con criollo de mayor rendimiento de leche. Con decirle que estoy entregando entre 200 y 300 litros por mes a la unidad básica de producción cooperativa Rolando Rubio, a la que pertenezco.
"Económicamente me ha ido de lo mejor. Cuando mi esposo gana 350.00 pesos al frente del taller de la unidad, yo ingreso entre 800.00, 900.00 y hasta mil pesos por mes, utilidad que me permite pagar a un hombre para que ordeñe a las cabras. Esos beneficios me llevaron a ponerle La Victoria a mi finca, de 6,5 hectáreas obtenidas en usufructo.
"Si importante ha sido para mí el mejoramiento de la economía familiar y el salto dado en la producción, aún más lo es el grado de comprensión y el apoyo moral que recibo de mi esposo".
En reconocimiento a ese fecundo hacer, Adis fue seleccionada en unión de la labriega Yanelis Hernández, del municipio de Jesús Menéndez, para representar a la provincia en el Congreso Internacional de Producción Animal, que tendrá lugar del 29 de octubre al 2 de noviembre próximos, en la capital cubana.






















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