Lunes, 09 Julio 2018 06:43

Tun, tun... ¿quién es?... el chisme

Escrito por Legna María Caballero Pérez (Estudiante de Periodismo)
Tun, tun... ¿quién es?... el chisme Foto: Revista Semana

Las Tunas.- Un señor muy flacucho corre de boca en boca, siempre anda de cacería, buscando el detalle más sucio. Ese flaquito cabezón no descansa y se ha adherido fuertemente a la cultura popular. Se cuela en los barrios, en los centros de trabajo, en la guagua y hasta por el ojo de una aguja. Y aunque también se llama "bola", casi todos le dicen "chisme".

Según el diccionario, el chisme es aquella noticia o comentario no verificado que circula entre la gente y casi siempre es de carácter negativo. El chismoso es la persona aficionada al chisme.

Él es tan antiguo como la comunicación. Surgió paralelo a esta, a veces, perpendicular. Y es que existen varios tipos de chisme. De acuerdo a su origen, podría clasificarlos en dos grandes grupos. Los "papa caliente": Dígase del comentario con cierta información verdadera, pero que al correr de boca en boca va perdiendo su veracidad. Cada quien le añade o le quita un poquito y así deja de ser verídico para convertirse en una "bola". Este es el más común. Los otros son los “pez peleador” que se construye sobre una mentira total. Generalmente es motivado por sentimientos de envidia, odio y maldad, aunque a veces se utiliza como broma pesada.

Según su lugar de circulación, el chisme puede ser callejero (se divulga en la calle y es de interés de todos) o concentrado (se mueve en un lugar específico como barrio o centro de trabajo). También encontramos varios tipos de chismoso: la fuente, los intermediarios y el receptor. Sí, el que escucha y atiende al chisme también entra en ese juego sucio.

Diversas muestras culturales y tradicionales lo han reflejado. En la música tenemos varios ejemplos, desde Polo Montañez: "Ya me sacaron por televisión y hay un run run, hay un run..." hasta Los Desiguales con su popular canción Eso es bola. Muchos artistas plásticos también se inspiraron en este fenómeno social como es el caso de la pintora camagüeyana Marta Jiménez, con su obra Las chismosas.

El lenguaje popular es un perfecto muestrario de su presencia. ¿Quién no ha escuchado las expresiones: "Estás pa' el chisme" o "se regó la bola"?. Y si hablamos de refranes: "Cuando el río suena, piedras trae"; sí, el río sería un chismoso "papa caliente" o la frase "Las paredes tienen oídos".

Algunas profesiones, injustamente, han arrastrado la fama de chismosas. Pero ¡atentos!, nunca hay que confundir curiosidad con malicia, ni tampoco debemos, así de gratis, entrometernos en la vida de los otros. Lo que dice Juan de Pedro dice más de Juan que de Pedro.

"El cubano es chismoso por naturaleza", aseguran algunos. A nuestra idiosincrasia se le tilda de habladora, dicharachera, alegre y confianzuda. Sin embargo, eso no es excusa para dar lugar al chisme. Nadie merece perder tiempo de vida en comentarios que no cumplan dos reglas básicas de la buena comunicación: veracidad y utilidad.

Todo el mundo, de vez en cuando, le da un plato de comida a ese señor flaquito y se permite escuchar un comentario u opinar sobre alguien. Mas, cuidado con él porque enseguida se adapta y empezamos a engordarlo. Su peor defecto no es la serie de problemas que te puede causar, sino el tiempo que malgastas en ser sombra y no luz.

Visto 702 veces Modificado por última vez en Lunes, 09 Julio 2018 06:46

Escriba su comentario

Post comentado como Invitado

0
  • No comments found