
Las Tunas.- Sin cerrar escuelas y con el principio de garantizar la mayor presencialidad posible, el sector educacional de esta provincia del oriente cubano implementa un conjunto de medidas organizativas para enfrentar las severas condiciones impuestas por el bloqueo energético de Estados Unidos contra Cuba. La estrategia, explicada a la prensa por Nilser Piñeda Cruz, director general de Educación aquí, busca minimizar las afectaciones al curso escolar que transita su recta final.
“Las escuelas no se cierran”, afirmó de manera categórica la máxima autoridad educativa del territorio. “Hemos organizado un proceso de explicación a los estudiantes, la familia y las autoridades de cuáles serán las modalidades, que son flexibles y se irán ajustando”, añadió.
La reorganización contempla particularidades para cada tipo de institución. Los círculos infantiles se mantendrán trabajando mientras las condiciones lo permitan, evaluando de manera progresiva la pertinencia de la cantidad de centros abiertos en correspondencia con la adhesión de las familias al trabajo a distancia.
Los seminternados, incluyendo las escuelas especiales, dijo, transitarán hacia una única sesión de clases. El servicio de alimentación se prestará mientras sea viable, con prioridad para las familias que, tras una evaluación conjunta entre la escuela y el hogar, así lo requieran.
Las escuelas primarias externas y de Educación Especial trabajarán, de ser necesario, en una sola sesión. La Secundaria Básica, los preuniversitarios externos, los centros politécnicos y las escuelas de oficios funcionarán con una sesión única de clases, sin el servicio de merienda-almuerzo en el caso de las secundarias.
ATENCIÓN PARTICULAR A CENTROS INTERNOS Y DUODÉCIMO GRADO
Los 34 centros internos de la provincia presentan una situación particular. Tras un pase generalizado de los estudiantes el lunes y martes pasados, se realizó una evaluación de sus aseguramientos. Aquellos donde los trabajadores requieren transporte para llegar se han ido “desconcentrando”, con variantes de atención en los lugares de residencia de los alumnos, organizadas por sus escuelas de origen y los centros educativos comunitarios, explicó el directivo.
El resto de los internos permanece en sus escuelas recibiendo docencia. Están previstas, de ser necesario, desconcentraciones posteriores. La educación de jóvenes y adultos reajusta sus horarios bajo el principio de la flexibilidad.
Piñeda Cruz puso especial énfasis en la atención al duodécimo del Preuniversitario, teniendo en cuenta los eventos que definen el ingreso a la Educación Superior.
En todos los casos, la entrada a las escuelas se fijó a partir de las 8:00 am, con flexibilidad según la distancia que recorren los estudiantes. Las salidas se organizarán para evitar traslados en horarios tardíos.
“Las instalaciones educativas estarán en permanente comunicación con la familia y los estudiantes para dar respuesta a cualquier situación”, aseguró el director general. “Esperamos pronto el restablecimiento de las condiciones que se tenían antes de esta reorganización y seguros de que con el concurso de todos podemos minimizar las afectaciones”, señaló.
El directivo hizo un llamado al apoyo familiar en esta recta final del curso escolar para que niños, adolescentes y jóvenes cumplan sus expectativas con respecto al grado que cursan.
A TONO CON ESTRATEGIA NACIONAL
Las medidas aplicadas en Las Tunas constituyen la adecuación provincial a la estrategia nacional anunciada por el Ministerio de Educación (Mined) el pasado 6 de febrero. En el espacio televisivo Mesa Redonda, la ministra del sector, doctora en Ciencias Naima Trujillo Barreto, detalló los pasos de la cartera bajo su mando ante la situación, señalando que el sistema educativo nacional continúa su curso.
La ministra enfatizó que estas adaptaciones dependerán esencialmente “de las características específicas de la ruralidad, del tipo de escuela y de su contexto”. Asimismo, señaló que se cuenta con un capital invaluable de experiencias acumuladas durante el enfrentamiento a la covid-19, aunque aclaró que el escenario actual presenta variables diferentes.
Para cada nivel de enseñanza, la titular ofreció directivas precisas: priorizar el funcionamiento de los círculos infantiles, probablemente en una sola sesión; mantener en la Primaria “esa doble sesión” con flexibilidad en los traslados, aunque aclaró que cada territorio tomaría las medidas de acuerdo a sus particularidades; y para la Secundaria Básica, definir variantes organizativas que podrán combinarse según las posibilidades de cada centro, incluyendo el trabajo en una sola sesión o por bloques de asignaturas.
Puso especial énfasis en el año terminal del Preuniversitario, subrayando que “hay que atender particularmente entonces a estos estudiantes”, teniendo en cuenta “los eventos que definen el ingreso a la Educación Superior”. La implementación en Las Tunas demuestra cómo esa estrategia nacional se materializa con creatividad y apego al contexto local, sosteniendo el principio irrenunciable de que la educación no se detiene.

