
Las Tunas.- La acumulación de desechos sólidos en calles y barrios se ha convertido en una escena cotidiana en nuestra ciudad, un problema que trasciende lo estético para convertirse en una seria amenaza para la salud pública. La proliferación de vectores, la quema incontrolada de residuos y la ineficiencia del sistema estatal dibujan un panorama crítico que exige respuesta colectiva y con celeridad.
Un lector aseguró que mientras cruzaba cierta esquina, una persona arrojó basura a la calle desde su vivienda; el peatón, cuando se percató, ya la tenía encima. Su reacción fue reclamar, y la respuesta, una pregunta: “¿Qué hago con ella?”.
El paisaje urbano muestra, cada vez con mayor frecuencia, microvertederos a cielo abierto. Ante la inestabilidad en la recogida de basura, la ciudadanía ha tenido que buscar alternativas, muchas veces no las más correctas. Pero... otra vez resurge la interrogante: ¿qué hacer con la basura?
Un recorrido por los consejos populares revela la magnitud del desafío. La mipyme Asfaltunas se ha sumado al reto, ayudar a mantener la ciudad limpia, recoger basura cualquier día de la semana de manera consciente, sin esperar nada a cambio.

Por otra parte, la Empresa de Recuperación de Materias Primas, con el proyecto Reciclo Mi Barrio y ahora se suma la iniciativa Reciclo Más, con el objetivo no solo de apoyar al sector estatal y residencial, sino también, al privado. Sin embargo, la falta de interés de algunos y de una cultura ambiental arraigada, complican el asunto.
El problema no es solo la imagen de las arterias urbanas sucias. La acumulación de desechos sólidos es un caldo de cultivo perfecto para la propagación de enfermedades que pueden llegar a ser mortales. Hablamos de la proliferación de vectores, del aumento de enfermedades gastrointestinales y respiratorias, la quema de basura, que es ahora un daño añadido.
A pesar del sombrío panorama, resulta necesario atacar el problema desde la raíz, reduciendo el volumen de desechos que terminan en las calles. Esto implica capacitar a la población sobre cómo clasificar los residuos en el origen, fomentar la cultura del reciclaje.
Nuestra provincia no puede permitirse que la basura se convierta en una epidemia. Somos el Balcón de Oriente, deberíamos mostrar nuestras mejores galas a los visitantes. Se suma la preocupación que nos debemos por la salud; la higienización en estos momentos no es una opción, sino una necesidad.

