Los escenarios productivos se integran a la formación técnica y profesional de las nuevas generaciones.
Las Tunas.- La Enseñanza Técnica y Profesional (ETP) en esta provincia del oriente cubano abrió las aulas y los talleres a unos siete mil 600 estudiantes: siete mil 73 lo hacen en el curso regular diurno, 527 en escuelas de oficio y 141 en la modalidad de curso para trabajadores.
Lo afirmó Mario Morales García, jefe de ese departamento en la Dirección Provincial de Educación, quien detalló que para asegurar el desarrollo del proceso docente educativo trabajaron desde el mes de mayo en el diseño del programa implementado para sortear los obstáculos de la difícil situación por la que atraviesa el país.
Mario Morales García, jefe del departamento de ETP en la Dirección Provincial de Educación.
Explicó que los trabajadores y especialistas de esta rama en los preparativos tuvieron en cuenta las actuales dificultades generadas por el bloqueo norteamericano y el cerco a las importaciones de combustibles que se expresan, fundamentalmente, en la contingencia energética con los apagones y en los problemas del transporte.
Dijo que las experiencias del curso escolar anterior sirvieron de base en el diseño de estrategias para darle continuidad a la preparación de los muchachos que provenientes de este tipo de enseñanza engrosarán el universo laboral del territorio, “a esa responsabilidad no vamos a renunciar”, remarcó.
La ETP en la provincia cuenta con 14 politécnicos y tres escuelas de oficios, donde se imparten 44 especialidades: 36 de técnicos de nivel medio y ocho de obreros calificados, con énfasis en temas agropecuarios y de servicios de la familia mecánica. La formación responde a las necesidades de fuerza de trabajo técnica locales.
Como parte de la estrategia, fundamentó, todos los alumnos internos iniciaron el curso de forma presencial, y luego se procederá a la desconcentración hacia sus municipios de origen de 116 muchachos del politécnico mixto Simón Bolívar, quienes serán reubicados en los politécnicos de sus respectivos territorios donde recibirán la docencia.
Para enfrentar las transformaciones solicitaron 102 especialistas de la producción y los servicios, quienes interactuarán con los alumnos en las asignaturas correspondientes que demandan los programas de las diferentes especialidades.
Declaró que es propósito disminuir la cantidad de estudiantes que no reciban la docencia directa en sus instituciones y con sus profesores. También han previsto que en la sesión contraria a clases, los educandos se vinculen a proyectos institucionales grupales o individuales en sus comunidades.
Otras variantes para el aprovechamiento de ese tiempo es la incorporación de los alumnos, además, a programas complementarios como tareas de impacto social, una producción cooperada o vinculada a la estrategia docente educativa.
El jefe de ese departamento en la Dirección Provincial de Educación reclama la contribución de la familia y confía en el éxito del nuevo curso, porque “en el proceso de formación profesional garantizamos, mediante convenios, el vínculo con los organismos de la producción y los servicios, donde funcionan 350 aulas anexas certificadas, 125 aulas especializadas y 169 centros de producción docente certificados. Siempre contamos con el acompañamiento de los especialistas seleccionados como tutores”.
En el pasado calendario escolar graduaron mil 208 estudiantes en distintas especialidades y todos, excepto los que están cumpliendo con el Servicio Militar, recibieron ubicación laboral con el apoyo de la Dirección de Trabajo.

