Sábado, 16 Junio 2018 06:59

Un veneno llamado cigarro... y en el lugar más equivocado

Escrito por Misleydis González Ávila

Las Tunas.- Nervioso espera el resultado de aquel examen que revelará cómo está su madre. Los minutos parecen una eternidad. Respira y trata de controlarse. No lo consigue. Revisa los bolsillos del pantalón y encuentra un par de cigarros. Entonces se coloca justo al lado de una de las ventanas para devorar a los dos "sobrevivientes".

Entre una y otra bocanada de humo saca su brazo hacia el exterior, en el intento de no molestar a las tantas personas que pasan por su lado dentro de la instalación de Salud. Soporta las miradas acusadoras de quienes jamás se atreven a requerirlo o emitir una queja.

Su angustia es visible, pero nada le otorga el derecho de envenenar el ambiente público con lo que supone le aliviará el estrés.

En la tercera planta del hospital, una mujer con apariencia de más de 30 años elige el horario nocturno para encender el cigarrillo. Desde hace dos semanas está ingresada y después de llamar a casa repite el mismo ritual. En los lugares de mayor penumbra disfruta su momento mientras acaricia a quien desde su vientre "pide a gritos" que le deje respirar aire sano. Ella no escucha.

No son historias fortuitas, sino una realidad que lacera cada vez más a la sociedad. Para nadie es secreto que muchos fumadores activos, incluso, trabajadores del sector, hacen caso omiso a las advertencias y transgreden el espacio ajeno en las unidades asistenciales.

Esa última situación resulta paradójica, teniendo en cuenta que la población asume al personal de Salud como un patrón de imitación de estilos de vida. De ellos, no solo esperamos la mejor atención médica, sino además, que sean practicantes del rol modélico atribuido a su profesión.

Diariamente se diagnostican y tratan las disímiles afecciones causadas por el tabaco. Aquí, de cada 100 pacientes que sufren cáncer de pulmón, más del 95 por ciento son fumadores. Ninguna parte de nuestro cuerpo queda libre de los perjuicios.

Su consumo constituye un factor de riesgo de varios tumores malignos, afecciones respiratorias, cardiovasculares; el envejecimiento prematuro... Durante el embarazo, el feto se expone a sustancias tóxicas que pueden dañar su desarrollo y crecimiento.

El humo del tabaco contiene más de seis mil componentes, entre ellos, la nicotina, causante de fuerte dependencia fisiológica. Cada 10 jóvenes que lo prueban, al menos siete se quedan "enganchados". Después de un tiempo, la persona necesita incrementar la dosis para lograr los efectos deseados, y es lo que llamamos tolerancia a esta droga.

Quienes tienen contacto involuntario con ese humo también reciben los efectos nocivos. Los estudios refieren que permanece en la ropa, muebles, mesas y alfombras por un largo período, dañando principalmente a la población infantil. Por tal motivo se defienden las áreas libres de ese mal.

Para controlar el tabaquismo en Cuba existen leyes y circulares. Así, por ejemplo, la Resolución Ministerial 360 prohíbe fumar a trabajadores, pacientes y visitantes en los centros médicos. Las disposiciones legales se extienden a sectores e instituciones diferentes.

Entonces, ¿por qué algunos ignoran este problema o insisten en contaminar el ambiente? Voltear el rostro hacia otra dirección nos convierte en cómplices; siempre es mejor requerir y si fuera necesario, denunciar. Igualmente, falta rigor de quienes deben hacer cumplir lo establecido.

Es posible dejar de fumar; ahí están las historias, aún tibias, de quienes eligieron vivir. Depende mucho de la voluntad individual y del apoyo social. No permita que el cigarro deshaga sus sueños y mucho menos, arrastre consigo a los demás.

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Post comentado como Invitado

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  • Invitado - tremendo

    si es lo que quieren no vendan mas cigarros y asi se resueve la cituación

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