Después de dos años de misión internacionalista en el gigante sudamericano, volvía a casa rodeada del amor de toda la familia. Encontraba aquí, en su tierra, un verdadero bálsamo para el alma, y eso lo confirmaron sus palabras tiempo después cuando toda emocionada declaró: "Yo amo a mi país".
En el Estado brasileño de Amapá atendió a una población muy pobre y analfabeta. "Estuve en un lugar muy distante de la ciudad, próximo a la Amazonía, donde habitaban personas que nunca habían tenido un médico. Me tomaron gran cariño y respeto, y ese afecto lo sentí mucho más en el momento de la partida.
"Tuve que cruzar ríos en lanchas y aprender el idioma. Al principio resultó difícil porque no me comprendían, pero me adapté a su forma de expresarse y a ese modo de vida para poder ayudarlos y cumplir con los objetivos que me llevaron hasta allí".
Justamente, por toda esa dedicación y entrega, los anuncios del presidente Jair Bolsonaro significaron un grave insulto para los galenos cubanos. "Nos sentimos agredidos, denigrados e irrespetados como profesionales; él ofendió a nuestro país. Considero que la decisión del Ministerio de Salud Pública fue la más acertada".
Daimé forma parte del tercer grupo de médicos que arribó a la provincia. Como ella, más de 25 profesionales han recibido una calurosa bienvenida, en la que participan autoridades del sector de la Salud y organizaciones políticas y de masas. En estos días se espera la llegada de otros profesionales tuneros provenientes de esa hermana nación.






















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