eusebio inder jobabo

Jobabo, Las Tunas. - Cuando Eusebio Marcos Izquierdo llegó por primera vez a la Dirección Municipal de Deportes en Jobabo, hace ya 35 años, probablemente no imaginaba que aquella invitación de Luís Peña, entonces director del Deportes en esta comarca, marcaría el resto de su vida. Pero el tiempo, que todo lo pone en su lugar, ha querido que hoy, con 67 años a cuestas, este hombre sea mucho más que el Jefe de la Brigada de Mantenimiento: es la memoria viva de una institución, el árbitro respetado y, sobre todo, un ejemplo de que el amor por lo que se hace termina convirtiéndose en leyenda.

La historia de Eusebio no comenzó entre herramientas de construcción, su oficio original, sino en los terrenos de béisbol, donde primero fue atleta. Las lesiones, lo alejaron del diamante, pero no del todo. Ángel Sosa, le propuso entonces un camino alternativo: el arbitraje. Lo que vino después es historia viva del béisbol jobabense. Más de 15 años acumula impartiendo justicia entre las dos líneas de cal del municipio, un reconocimiento que no le ha sido regalado por nadie, sino ganado a pulso en cada juego, en cada decisión, en cada madrugada de trabajo.

Pero si hay algo que distingue a Eusebio Marcos es esa capacidad suya para no conformarse con una sola trinchera. Mientras unos los ven poniendo orden sobre el diamante, otros lo admiran por su entrega al frente de la Brigada de Mantenimiento. Y es que este hombre no concibe el INDER sin sus áreas en óptimas condiciones, sin los detalles resueltos para que el pueblo tenga un espacio digno donde disfrutar del deporte.

Recuerda con orgullo, aquella vez otros habían realizado un trabajo en el estadio local que no cumplía con la calidad necesaria. “Me eché la responsabilidad con mi brigada dice, como si hablara de la cosa más habitual del mundo, y lo hicimos nosotros”. Fue así como, con esfuerzo propio, lograron poner todas las ventanas del organismo. El reconocimiento no se hizo esperar: el Consejo de Dirección, el Gobierno, el secretario del Partido en persona llegaron para felicitarlos. Pero Eusebio no es hombre de vanagloriarse. Cuando habla de esos logros, lo hace con la misma naturalidad con que respira, como si cumplir no fuera más que la obligación de quien siente lo que hace.

“Es el amor que uno le tenga a las cosas", afirma, como si hubiera encontrado en esa frase la explicación a todo. Y quizá tenga razón. Porque no hay otra manera de entender cómo alguien puede mantenerse 35 años en una misma institución, sorteando dificultades, adaptándose a los tiempos, sin perder las ganas de seguir adelante. “Me he llevado bien con todo el mundo, asegura, y he sido un buen trabajador, no es que lo diga yo, lo he demostrado”.

A sus 67 años, Eusebio Marcos podría pensar en el retiro, en tomarse un merecido descanso después de tanto tiempo dedicado al deporte. Pero no. Cuando habla del futuro, sus palabras no dejan espacio para la quietud: “Vamos a seguir haciendo cosas para que el pueblo tenga su deporte, que venga a divertirse aquí al INDER”.

Sus compañeros de trabajo, a los que con cariño confiesa «arrastrar» con su ejemplo, encuentran en él a un amigo.

Quizá lo más hermoso de esta historia sea la manera en que Eusebio Marcos ha logrado fundir su vida con la del INDER. “Es parte de mi familia”, dice, y no es una frase hecha. Porque en estas tres décadas y media, este organismo ha sido testigo de sus desvelos, de sus alegrías, de ese empeño suyo por dejar cada espacio mejor de como lo encontró. Y el pueblo de Jobabo, que lo ve llegar cada mañana con sus herramientas o listo para ejercer como árbitro, sabe que puede contar con él.

Cuando se le pregunta qué siente después de tanto tiempo, la respuesta brota sencilla y profunda: “Es el sentir de las cosas, el amor que uno le tenga”. Así, sin más. Como si la grandeza cupiera en pocas palabras. Y tal vez sea esa la lección más grande que nos deja este trabajador incansable: que el verdadero mérito no está en los cargos ni en los reconocimientos, sino en la manera en que cada día, con pequeñas acciones, contribuimos a hacer de nuestro entorno un lugar mejor.

Escribir un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Código de seguridad
Refescar