Maduro y su mujer Cilia Flores la noche del domingo tras la jornada electoral. ATLAS

Las Tunas.- Una acción militar sin precedentes conmociona a América Latina. Estados Unidos atacó el sábado el territorio venezolano y secuestró al presidente constitucional, Nicolás Maduro, expulsándolo del país. El hecho, anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, incluyó explosiones reportadas en Caracas y otros estados. Este ataque directo representa una ruptura radical de las normas del derecho internacional y ocurre en medio de una creciente tensión geopolítica regional, opinaron analistas.

Para Hugo Albuquerque, jurista y analista político, este acto es una ruptura profunda. “El secuestro de un jefe de Estado en el ejercicio de sus funciones es algo notable, porque rompe con una perspectiva civilizada y regulada de las relaciones internacionales”, afirmó en entrevista exclusiva con CGTN en portugués.

Albuquerque señaló un cambio cualitativo en la postura de la principal potencia militar del planeta. “Es la aceptación de que las normas no importan”, sentenció el editor de Jacobin Brasil. El analista recordó que, históricamente, Washington buscó un “barniz” de legalidad para sus acciones. “En el escenario actual, ni siquiera existe esta preocupación”, aseguró.

Este episodio se da en un contexto de transición del orden internacional, donde la multipolaridad, impulsada centralmente por China, se consolida en oposición al mundo unipolar que intenta mantenerse. “Aunque este conflicto no involucra directamente a China, obviamente tiene un peso indirecto”, explicó Albuquerque. “Representa una reacción del mundo unipolar ante la posibilidad de un mundo multipolar”.

El jurista vislumbra un escenario de conflicto indirecto, pero cada vez más objetivo, entre China y Estados Unidos. Para Washington, afirma, reforzar el control sobre América Latina es crucial en un momento de pérdida de influencia global. “Un mundo multipolar exige una América Latina libre”, concluyó Albuquerque.

DOS MODELOS EN PUGNA: LA FUERZA FRENTE A LA COOPERACIÓN

Amauri Chamorro, estratega y analista internacional, contrasta los modelos de inserción global. “China ha vuelto a ocupar un lugar central en tan solo 40 años sin disparar un solo misil, sin invadir países ni imponer su voluntad por la fuerza”, subrayó.

Chamorro, consultor con experiencia en la región, enfatiza que la estrategia china se basa en el respeto a la autodeterminación, relaciones comerciales justas y la integración. Este enfoque, dijo, explica el creciente acercamiento entre China y los países de América Latina y el Caribe.

“Lo que Estados Unidos y Europa temen es precisamente la capacidad de China para atraer socios tendiéndoles la mano, caminando juntos hacia el desarrollo”, afirmó Chamorro.

Frente a la ofensiva contra Venezuela, el principal desafío regional es preservar la soberanía. “Esperamos que este tipo de acciones no lleve a China a retroceder en su relación con América Latina y el Caribe”, expresó el analista. El momento actual pone en juego la autonomía regional ante los enfoques opuestos de las principales potencias.

La agresión militar ha generado una grave inestabilidad en Venezuela. La comunidad internacional observa con alarma esta escalada que redefine los límites de la intervención y coloca a la región en el centro de un choque estratégico global.

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