Lunes, 26 Marzo 2018 06:47

Contabilidad simplificada… conserva amistades (+infografía y Gaceta Oficial en pdf)

Escrito por Yuset Puig Pupo e István Ojeda
Contabilidad simplificada… conserva amistades (+infografía y Gaceta Oficial en pdf) Foto: István Ojeda Bello

Las Tunas.- En su lugar de trabajo, en las cercanías del parque Maceo, Rafael cuida celosamente su negocio de venta de zapatos artesanales. Pero, una cuestión le hace fruncir el ceño con frecuencia desde que le citaron a la sede local de la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), allí le informaron que deberá contratar a alguien que le lleve la contabilidad simplificada de su emprendimiento. 

Ante la misma situación, Antonino Pelegrino, italiano con residencia aquí y dueño del establecimiento Bella Vita, alega estar muy conforme. "Enseguida encontré a un buen contador. Y me parece muy precisa la exigencia, pues hará el proceso más transparente y es también un aval frente a cualquier auditoría", puntualiza.

Como Rafael y Antonino, son algunos de los cuentapropistas que en esta provincia del oriente cubano se enfrentan a un nuevo asunto: desde enero pasado, cinco actividades específicas y quienes dentro del régimen tributario general hayan obtenido ingresos superiores a los 100 mil pesos (CUP), deberán tener una contabilidad simplificada.

La novedad vino con la aplicación de los artículos 58 y 59 de la Ley Tributaria que en Las Tunas compete a más de 200 representativos del sector no estatal de la economía. A pesar de la incertidumbre de muchos de los implicados los más entendidos valoran el paso como una oportunidad para que el sector fortalezca su participación legítima y necesaria dentro de la economía.

UNA CONTABILIDAD, ¿SIMPLIFICADA?

Pedro Quesada de la Rosa, jefe del Departamento de Fiscalización de la Dirección Provincial de la ONAT, explica que el requerimiento de tener una contabilidad simplificada involucra a "todos aquellos trabajadores por cuenta propia de las actividades: contratista privado, productor-vendedor de calzado, restaurantes, cafeterías y elaborador-vendedor de alimentos a domicilio".

De igual modo, se les exigirá lo mismo a los cuentapropistas del régimen general que hayan obtenido ingresos superiores a los 100 mil pesos (CUP), partiendo de las declaraciones de ingresos hechas en el año fiscal 2016.

No obstante, el directivo aclara que este último grupo no es estático pues en la propia Ley se establece que "el trabajador por cuenta propia puede solicitar a la Oficina de su domicilio fiscal el cese de tal obligación, la que se pronuncia, previa evaluación del caso, y en un plazo no superior a 30 días naturales contados a partir de la fecha de recepción de la solicitud, sobre su aceptación o no".

Ciertamente, tantos tecnicismos son difíciles de comprender para muchos cuentapropistas, requieren de un especialista en la materia. Las características de la contabilidad que se exige pueden encontrarse en la Resolución 386 de Ministerio de Finanzas y Precios de diciembre del 2010.

Quesada de la Rosa insiste en los detalles: "En total, son 22 cuentas por llevar que incluye, por ejemplo, el efectivo en caja y en banco. Viene acompañado de la obligación de abrir una cuenta bancaria porque a través de ella realizarán transferencias en efectivo o mediante cheques de manera que puedan establecer nexos contractuales con las entidades a las que les prestan servicios.

"Contiene la cuenta de activos fijos tangibles, tras un proceso inicial de valoración, eso que en Cuba llamamos medios básicos, con la consiguiente depreciación a un ritmo del 10 por ciento anual del valor inicial del activo en concreto. También registros de sus préstamos bancarios. Todo en su conjunto será el patrimonio del cuentapropista.

"La contabilidad permitirá tener una idea más exacta de la rentabilidad o no de cualquier negocio. Mensualmente deben llevar de forma actualizada comprobantes de operaciones, submayores y el libro mayor de estas 22 cuentas. Al final del año harán un estado financiero a diferencia de las entidades estatales que lo hacen mensualmente".

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¿RESGUARDO EN PAPELES?

Con siete años de experiencia como tenedor de libros, Yoan Silva Sancho opina que "llevar una contabilidad es más saludable para el contribuyente porque va a saber la realidad de cómo va su negocio. Podrá tener armas y argumentos probatorios más eficientes ante una auditoría o fiscalización".

Por el perfil de esta actividad los tenedores de libros son los únicos autorizados por ley a prestar servicios de contabilidad como los que seguramente necesitarán los incluidos en el artículo 58 de la Ley Tributaria. Aunque los cuentapropistas no están obligados a contratarlos, ya los tenedores de libros han sostenido varios seminarios y reuniones de trabajo para conocer más a fondo los detalles de lo que acaba de entrar en vigor.

La activación de los mencionados artículos genera lógicas interrogantes entre los representativos del sector no estatal, que siempre han exigido el reconocimiento de que son mucho más que cuentapropistas. Dicha aspiración ahora es más tangible, pero conlleva el reto de asumir la responsabilidad legal de funcionar como pequeñas o medianas empresas y, de paso, construir una relación más amigable con las instituciones fiscalizadoras de su labor.

Vea aquí

Artículos 58 y 59 de la Ley Tributaria

Resolución 386 de Ministerio de Finanzas y Precios de diciembre de 2010.

Visto 3184 veces Modificado por última vez en Martes, 27 Marzo 2018 10:25

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