Campismo Popular Las Tunas

Las Tunas.- Tras varios meses de “encierro”, como medida imprescindible para enfrentar la pandemia, las personas ansían disfrutar de esa sensación de libertad y gozo que ofrecen las playas, ríos, montes... El verano llega justo cuando la provincia avanza hacia la recuperación pos-Covid-19, por lo que las habituales precauciones también incluyen la prevención de esta enfermedad, que aún mantiene en vilo a muchos en el planeta.

Como es conocido, en esta época del año incrementan los riesgos de accidentes, ahogamientos y la incidencia de padecimientos transmisibles. Ante ello, las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de mantener la disciplina y cumplir con las orientaciones higiénicas; para evitar los contratiempos que incluso, pueden cobrar vidas.

Liset Hidalgo, jefa del Departamento de Prevención de Enfermedades y Promoción de Salud, refirió a 26 Digital que por estos días, no pocos viajeros descuidan las elementales reglas de precaución. Algunos conductores ingieren bebidas alcohólicas, comprometiendo la propia existencia y la de los pasajeros.

Por otra parte, muchos jóvenes, en el afán de demostrar sus habilidades en natación o en la pesca, asumen actitudes peligrosas. Siempre es oportuna la mirada previsora de los adultos, pues el ahogamiento es posible como consecuencia de las constantes indisciplinas de los bañistas.

Los lugares de veraneo, refirió, son propicios para el incremento de las adicciones y de las infecciones de transmisión sexual. Ante ello, recomendó mantener relaciones sexuales seguras y una recreación sana, sin que medien el alcohol ni el cigarro.

DISFRUTAR CON SALUD

El intenso calor de estos meses convida a darse un chapuzón y muchos olvidan los efectos negativos de la excesiva exposición al sol. Y aunque en los últimos años los habituales trajes de baños han sido sustituidos por suéteres y ropas protectoras, todavía puede hacerse más por nuestra piel. De acuerdo con los expertos, las radiaciones ultravioletas pueden causar quemaduras, envejecimiento prematuro, cáncer cutáneo…

Otro de los riesgos potenciales en el periodo estival es el alza de las enfermedades diarreicas agudas. Hidalgo expone que el lavado frecuente de las manos resulta una de las maneras más efectivas y económicas para prevenirlas. Igualmente, aconseja consumir agua potable, previamente hervida con hipoclorito de sodio, así como preparar y conservar adecuadamente los alimentos.

No pocos tuneros, acotó, acostumbran a llevar el almuerzo a las playas y un inadecuado almacenamiento provoca la proliferación de bacterias e intoxicaciones alimentarias. Se recomienda guardarlos en termos y solo transportar dulces que no contengan merengues ni cremas.

Por otra parte, las condiciones ambientales de esta temporada favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypi, transmisor de las arbovirosis. La especialista insistió en la necesidad de hacer el autofocal familiar y laboral, teniendo en cuenta el alza de los índices de infestación del vector en las comunidades.

El cumplimiento de estas medidas garantizará la tranquilidad de las familias, tras estos meses de enfrentamiento a la Covid-19. Al respecto, Hidalgo llamó a no bajar la guardia para evitar los rebrotes de esta enfermedad, que tantos contagios y muertes ha dejado a su paso. En la nueva “normalidad” también es posible disfrutar el verano; depende de la disciplina y la responsabilidad de todos.

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