
Las Tunas.- En las instalaciones de la unidad empresarial de base (UEB) Formación y Desarrollo se encuentra un dinámico centro de capacitación de la Empresa Eléctrica Las Tunas. Este espacio, dedicado a la preparación integral de todo su personal, desde trabajadores operativos hasta puestos clave y especialistas, se ha convertido en el eje fundamental de la superación del sector en esta tierra oriental.
Damiana Sandra González Lozano es su directora y explica que reciben alumnos de todos los municipios. De manera sistemática y respondiendo a las necesidades específicas de cada territorio, se imparten varios cursos de habilitación, como el de liniero eléctrico especializado, liniero eléctrico general y toda la instrucción de los operadores de parques solares fotovoltaicos.
“La oferta académica es amplia y profunda. También se forman con nosotros lectores-cobradores, inspectores eléctricos, despachadores... Cada convocatoria es importante, porque hablamos de oficios vitales para el funcionamiento de nuestra organización”, asegura González Lozano.
Carlos Iván Leyva Pérez es liniero eléctrico en el municipio de Manatí y por estos días se encuentra de estudiante en la UEB. “Vinimos aquí a superarnos para mejorar en nuestro trabajo, no solo como un ascenso personal, sino para incrementar la calidad técnica disponible. Antes era linero C y al culminar, seré liniero especializado”.
Los resultados son tangibles, y que en el año 2025 el plan de graduados se sobrecumpliera refleja el impulso y la demanda de profesionalización dentro del sector. Detrás de estos logros existe una sólida red de colaboración.
El proceso de formación vocacional es vasto, explica la directiva. “Existen convenios con las principales universidades de la región oriental (Holguín-Moa, Las Tunas, y Santiago de Cuba). Priorizamos la carrera de Electricidad. Tenemos un convenio marco con la casa de altos estudios de Camagüey que ya rinde frutos, con la aprobación de entrada de siete egresados de esa disciplina para iniciar labores en el mes de julio”.
La entidad tunera se erige como algo más que un centro de cursos. Es un motor estratégico que asegura la sostenibilidad y modernización del sistema eléctrico, cultivando a los hombres y mujeres que mantienen y desarrollan la infraestructura energética de la provincia.

