
"Amancio", Las Tunas.- Llegar al humilde hogar de Juan Moreno Peña, maestro y periodista del municipio de Amancio, ya jubilado, es conocer de primera mano su contribución a la causa revolucionaria durante los primeros años de su vida. En la sala de su hogar preserva la bandera cubana y una imagen del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
“Yo nací en la Sierra Maestra y tuve la oportunidad de colaborar con el Ejército Rebelde, llevando mensajes, alimentos. En Santo Domingo, Fidel tenía la Comandancia, hasta allí se trasladó mi hermano Rafael Moreno, quien luego cayó combatiendo en la batalla de Guisa, integrando la Columna 1.
“Me dirigí en una ocasión hasta allí y Fidel regañó a los presentes porque decía que era un peligro tanto para ellos como para mí, al ser menor de edad; dijo que cuando triunfara la Revolución tendría la oportunidad de hacerme alguien grande”, rememora.
Pero Juan no se detuvo, continuó colaborando con los rebeldes por los alrededores de su casa; llevaba carne de res, galletas y embutidos a las tropas de Víctor Mora y Lalito Sardiñas, quienes operaban en la zona de Bartolomé Masó, antiguo central Estrada Palma.
Moreno Peña vio nuevamente a Fidel en la ciudad escolar Camilo Cienfuegos, en la provincia de Granma. El Líder de la Revolución visitó en una ocasión la institución docente y en aquel entonces él se desempeñaba como jefe de pelotón. Refiere con orgullo que el Comandante quedó impresionado con las voces de mando que les daba a sus compañeros de estudio.
“También tuve la oportunidad de verlo en La Habana cuando me trasladaron a la escuela Camilo Cienfuegos, al pasar en su carro por Quinta Avenida en Miramar, lo saludamos”, refirió.
El último encuentro que sostuvo Juan con Fidel fue en el V Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), donde entabló un fraterno diálogo con el mandatario cubano, quien se interesó por el funcionamiento de los CDR en la demarcación de Sitio Viejo, perteneciente al municipio de Amancio.
Este humilde y carismático ser humano, habla con pasión del gigante luchador, de todos los recuerdos imborrables que conserva en su memoria. “Seguiré rindiéndole homenaje cada día”, culminó.

