
Las Tunas.- La inestabilidad del servicio eléctrico, que mutila sus ingresos salariales, las altas temperaturas y otras exigencias cotidianas de la vida familiar son algunas de las condiciones que desafían el desempeño en las fábricas de la unidad empresarial de base (UEB) Melissa Las Tunas, con fuerza femenina predominante, pero no truncan el afán de sus colectivos de vestir al nuevo curso escolar.
Es una tradición que choca con la contingencia energética de estos tiempos, en los que ya es imposible prever la magnitud de la afectación. “A veces tenemos corriente alrededor de dos horas o un poquito más, pero no sabemos con exactitud el tiempo exacto. Nos movilizamos en ese horario y aprovechamos al máximo”, asegura Yaíma González Remedio, jefa de taller en Fábrica 5 (Planta de Vestuario) Las Tunas, adscripta a la UEB.
Cuenta que desde la semana pasada están confeccionando pantalones para estudiantes de la Enseñanza Media, y elogia a sus compañeras de labor. “Por la fluctuación de la fuerza laboral, las 18 costureras han tenido que especializarse en varias operaciones. Ellas son trabajadoras muy buenas y rinden bastante”.
Según explica Tania Reygada Pérez, directora de la UEB, con ese mismo entusiasmo y responsabilidad los trabajadores de las fábricas de los municipios de Jobabo, Colombia y Puerto Padre asumen parte de la tarea, aunque con apagones más prolongados, y enfrentan los mismos retos sin renunciar a la sagrada misión de confeccionar los uniformes escolares con prioridad para los educandos de las enseñanzas Preescolar, Primaria (quinto grado) y Media (primer año de Secundaria Básica).
Asegura que, ahora en las dependencias comprometidas con la atención de la demanda del Ministerio de Educación para el inminente curso escolar 2026-2027, están trabajando con el ritmo que les permiten los servicios de electricidad y buscan cumplir con el completamiento de las 35 mil 619 piezas solicitadas a la entidad.
Reygada Pérez confirma que las prendas terminadas son enviadas con inmediatez hacia los almacenes mayoristas y de ahí a las tiendas, donde se comercializan, proceso que comenzó por el municipio capital y se va extendiendo a las demás demarcaciones del territorio.
Reygada Pérez agradece el acompañamiento de las direcciones del Partido, el Gobierno y Comercio en la provincia, y el apoyo recibido de sus colegas de la provincia de Guantánamo, quienes aportaron más de seis mil piezas que ayudan a paliar el impacto y los acercan a la meta.
El proceso productivo está mediado por estos inconveniente, pero se realizan todos los esfuerzos y hay propuestas de algunas soluciones que ayudarán al éxito, que solo depende del comportamiento del fluido eléctrico, porque disponen de la materia prima y personal calificado y con experiencias en este tipo de confecciones.

