
Las Tunas.- El parque Maceo, en el municipio cabecera, se convirtió este jueves en tribuna de denuncia. En un acto poco común, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y estudiantes de la carrera de Licenciatura en Derecho, de la Universidad de Las Tunas, protagonizaron un proceso de fiscalización pública contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
En el encuentro, mujeres de diferentes sectores de la sociedad cubana alzaron su voz para manifestar los daños que ocasiona esta política genocida en el área en que se desempeñan. Un elemento común atravesó todos los testimonios: los daños en sus vidas como amas de casa, en sus roles dentro del hogar, que se vuelven inagotables frente a las carencias impuestas por más de seis décadas de cerco.
Los estudiantes fueron la representación del Tribunal, la Fiscalía y la representación letrada, en modo de juicio oral y público, de condena a una maniobra de asfixia perpetrada por el vecino del norte.

Magda es trabajadora de la Empresa de Correos Las Tunas y expuso los daños que ocasiona el bloqueo para el grupo empresarial en el que labora.
"La crisis energética, consecuencia directa de las restricciones al combustible, genera una reducción en nuestros servicios, al impedir el pago de la jubilación, la transportación de la paquetería y la distribución de la prensa impresa, tanto de los diarios nacionales como de los semanarios provinciales", señaló con crudeza.

Por su parte, Yunia, representante del sector de la Salud, detalló las afectaciones para cada área y tratamiento, tanto para el personal médico y asistencial, como para los propios pacientes, reconocidos como los más perjudicados. Explicó que esta política impide la entrada de insumos médicos al país y dificulta la tenencia de piezas de repuesto para los equipos de alta tecnología, lo que pone en riesgo vidas y limita la calidad de la atención.
Estudiantes de Derecho, futuros garantes de la justicia, respaldaron cada intervención con argumentos legales, recordando que el bloqueo viola el derecho internacional y constituye un acto de guerra económica. Al cierre de la jornada, las voces se unieron en un mismo reclamo, el fin del cerco y el respeto a la soberanía del pueblo cubano.





